Bordalas

Por nombres, y sobre todo aptitudes, el clásico 4-4-2 es el sistema en el que más cómodo se encuentra el Getafe de Pepe Bordalás. El equipo, acostumbrado a organizarse a partir de un bloque medio-bajo, hace de la presión, la agresividad y la basculación tres de sus cimientos dentro del dogma. El cuarto, consecuencia de este ideario, resulta de su salida al contragolpe. De esta forma, como le ocurrió precisamente al Girona de Machín, cuando el Getafe logra amarrar sus estribos sobre la parcela en la que mejor se encuentra, resulta complicadísimo, como también experimentaron recientemente Eibar o Real Sociedad, sacarle de sus trece. Es una hazaña meterle mano al equipo, más cuando logra adueñarse de la mitad del escenario.
Por todo ello, de acuerdo a sus intereses, para el Getafe resulta fundamental el hecho de defender hacia arriba, estructurado en su propio campo, pero con la intensidad y –aún más importante- las coberturas necesarias para apretar, sobre todo cuando el balón se dirige hacia una de la bandas, con hasta tres o cuatro futbolistas al mismo tiempo. Es así, de hecho, como el cuadro de Bordalás consiguió desconectar a la Real Sociedad en su visita a Anoeta. De esta forma, es como el equipo madrileño ha conseguido arruinar, oprimiendo mucho hacia los lados, una gran parte de los circuitos asociativos de este campeonato. Y una estrategia que, al mismo tiempo, le permite armar su salida de una manera mucho más sencilla: aprovechando, para ello, su superioridad numérica y lo mal que, generalmente, queda posicionado el rival en las zonas interiores. Una coyuntura que Jorge Molina y Ángel Rodríguez, uno para jugar de espaldas y por alto, el otro, en cambio, mucho más móvil y profundo, se han encargado de explotar a las mil maravillas.
Camisetas oficiales, equipaciones completas, botas de fútbol, chandals, sudaderas y chaquetas.
Para mí, en el global del año este Getafe ha sido “el equipo” de la temporada junto con el Valencia. Han habido equipos como Girona, Eibar, Betis o Alavés que han tenido tramos muy buenos pero no han sido tan constantes como este Getafe de Bordalás.

De hecho para mí son la revelación de la temporada pues por plantilla a priori los veía claro candidatos al descenso. Y a dos jornadas del final están peleando por Europa, muy grata sorpresa con ellos.
Encuentra zapatillas y botas de fútbol baratas:Magista, Mercurial superfly, Tiempo.
El Getafe de José Bordalás es, hablando en presente, una de las grandes noticias de la Primera División. El equipo madrileño peleará hasta final de curso por entrar en Europa tan solo un año después de su ascenso. Y lo hará, como ha sido norma durante los últimos (casi) veinte meses, fiel a la idiosincrasia que tantos éxitos le ha reportado hasta la fecha. El Getafe, como ya avisó el propio Mendilibar tras perder en Ipurua ante el cuadro azulón, “es el mejor en el fútbol que ellos practican; cortan el juego y no dan la posibilidad de que sea continuo. Defienden bien y lo hacen a gusto. A nosotros –en referencia al Eibar-, así, nos harían alguna ocasión”.
El curso del Getafe se explica, en cierta medida, a través de resultados como el que cosechó la última semana en Gran Canaria.